Otro día feliz

Pues sí, otro día de felicidad.

Un paseo de conversación inteligente, de preguntas interesantes y de aseveraciones que me impresionan.

Me han preguntado si me gustaría llegar a ser bisabuelo y me han asegurado que lo seré. Que no me preocupe del asunto.

Me he sentido especialmente bien, un  día más con esta compañía tan placentera.

Me han ayudado a hacer unas cosillas por casa antes de salir a dar una vuelta, y lo hacen con una alegría que da gusto cuando me preguntan si necesito algo más.

Todo es sincero, alegre, exigente y verdadero como la vida misma.

Les digo que así no quiero morirme, pero que si algún día me dan una patada en el culo, preferiría irme para siempre, y van los dos y me abrazan y me aseguran que eso no pasará nunca,

Y yo me lo creo.

Pues sí, cada día más me hacen sentir feliz por todos los poros de mi cuerpo, y se me olvidan las penas y hasta se me olvidan cosas que si no estuvieran conmigo me producirían sensaciones desagradables después de tantos años.

Es muy simple, otro día con mis nietos.

Otro día feliz.




Comentarios

  1. La sociedad absurda en que vivimos nos obliga a tener vidas demasiado agitadas en las que no paramos ni un segundo. Si nos descuidamos, nos vemos arrastrados por un torbellino de tareas y rutinas, que consumen nuestra existencia y no nos aportan nada ni no nos dejan ni un minuto libre. De hecho, estamos tan imbuidos en este ritmo que a veces, cuando tenemos un poco de tiempo para nosotros mismos, nos sentimos culpables.

    Sin embargo, hay un momento en que es necesario decir “¡basta!”. Basta a las preocupaciones sin sentido y al ritmo de vida agobiante. En ese momento es fundamental encontrar la paz y el equilibrio interior.
    Por eso, de vez en cuando es imprescindible parar; relajarse un poco; dejarse llevar; tomarse una pausa; mirar a nuestro alrededor y darle un nuevo orden a nuestras PRIORIDADES: familia y amigos, lo primero.

    Enhorabuena por el artículo.

    De Serrat...poco que añadir

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    Respuestas
    1. Gracias . Estoy de acuerdo contigo. Como casi siempre. Un abrazo fuerte.

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  2. Ay, Paco. No queremos morirnos porque hemos construido algo a nuestro alrededor que vale la pena. Y echamos la vista atras y los recordamos. Yo como no tengo nietos, me conformo con recuerdos, y no se si los echo de menos porque no se echa de menos lo que nunca se ha tenido, pero te entiendo. Son tan maravillosos, y pensamos que comn ellos no cometeremos los errores anteriores.
    Un abrazo, recordando al maestro: que eso no se hace, que eso no se dice, que eso no se toca

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  3. Ahi vamos, Paco. Ahora se me ha complicado un tema de mi bhoca y me paso el dia enm el dentista, pero son cosas de la edad, :):)

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  4. Te puse un wassap el otro día pero me parece que lo ves poco.

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