Gracias, Dios mio

Toca desayuno. Las diez de la mañana menos un minuto. Como casi siempre. 

Hemos cambiado de destino, ahora tras la fuga del dueño del último bar de desayuno, vamos a una churrería, muy cerca de la oficina.

Como estamos en época de vacaciones, solo vamos Paco y yo, o sea, los dos Pacos.

Cuando entramos en el bar nos colocamos en la barra al lado de un señor mayor, al que mi compañero le dirige la palabra:

- “Buenos días Manolo”

- “Hola Paquito” le contesta el señor.

Los setenta ya no los cumple, se está tomando un café con un churro y tiene una cara agradable.

- “¿Cómo estás? Le pregunta Paco

- “Bien, con un dolorcito aquí en la espalda……”

Poco más hablaron, el señor termina su desayuno y se despide muy afectuosamente de mi amigo.

- “Hasta otra Paquito”

- “Adiós”, le contestamos al unísono.

Seguimos con nuestro desayuno, y estuvimos un rato sin decir ni pío, como cuando dicen que ha pasado un ángel o algo parecido.

Hombre que yo esté callado es fácil, pero que Paco se quede mudo, es difícil de conseguir, así que pensé que algo estaba dándole vueltas en la mollera.

Ya está, de repente, sale de su silencio y me dice:

- “¿No conoces a este señor?”.

-  “No, no tengo el gusto”, le contesto.

- “Pues mira, este señor tenía tres hijos, dos hembras y un varón, el varón de mi edad más o menos, se murió con 19 años, y las dos hijas han muerto después en dos accidentes desgraciados. Te lo cuento para que veas que cuando nos quejamos, nos quejamos de vicio, no hay nada peor que lo que le ha ocurrido a este hombre, nada peor….”

Y tiene toda la razón, hacemos de este mundo algo tan particular que nos parece que lo único que sucede es lo que nos pasa a nosotros.

Siendo además insignificantes nuestros problemas comparados con la lotería que le ha tocado a este hombre, que encima tiene cara de bueno, que se ha encontrado con el Dios maldito, ese que no tiene piedad y que ha consentido que sus ojos vean lo que nadie quiere ver. La muerte de sus hijos, de todos sus hijos.

Menos mal que Dios, ahora misericordioso, le ha dejado dos nietos para compensar, algo es algo.


Seguro que le da las gracias todos los días.



Comentarios

  1. Hola Paco, cuanto tiempo sin "verte". Me alegra que recuperes tus escritos.
    Y como es costumbre, nos haces pensar. El tal Manolo(D.Manuel) es una edición de otro santo, aquel llamado Job, que también padeció el acoso de unos dioses que a veces parecen reirse de nosotros y le cogen mania a alguien. O simplemente que la vida es asi de cabrona a veces.
    Un abrazo, amigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Joer, que rapidez en contestar. Gracias amigo.

      Eliminar
  2. Me alegra verte de vuelta, Paco.

    Hay que joderse que cruel es la vida a veces. La salud lo es todo.

    Amigos, ¿qué opináis del gesto de las atletas rusas contra la ley antigay?:
    http://xurl.es/sysnl

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo se acaba. Yo también me alegro de saludarte. Un abrazo.

      Eliminar
  3. Ya ves que nada es fácil... que vivir es un encuentro desconocido con la muerte... y que si dios existe habría que preguntarle muchas cosas, muchas...

    Un abrazo hermano, y buen tema elegido para el caso... ;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Como llevas los calores? Pues sí, así es todo esto. Por cierto la música, que yo no conocia, la he copiao de un tío que la puso en Face..... hace poco. Y venga, a trabajar, que ya te estás escaqueando mucho...

      Eliminar
  4. Verdad que todo el mundo sabemos y obviamos de forma escandalosa. Lo único que importa en la vida no se puede comprar con dinero ni con fanatismos estúpidos. No sé si sabría llevar lo de ese hombre, pero también es consustancial al ser humano pillar fuerzas de donde no hay, aunque sea por los nietos.

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. Me alegra mucho verte por aquí. Y es verdad, no sabemos lo que tenemos. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Si quieres insultar, este no es tu blog. Gracias.

Entradas populares de este blog

Ya sólo me queda uno

¡Viva España!

Barcelonistas forofos