Hasta luego, amigo.


Lo conocí hace muchos años, muchos, cuando mi contacto con Marco ya era frecuente,  me lo presentó una tarde y aún recuerdo de entonces algo que me dijo y que no se me ha olvidado nunca: “hola, ¿eres amigo de Marco?, entonces eres amigo mío también”, hay que tener en cuenta que el cerebro se olvida de muchas cosas, pero el corazón, cuando algo te llega, no olvida nunca.

Después, no es que hayamos tenido una relación intima, pero era de esas personas que te llenan, que te apetecía encontrarte con él y saludarlo efusivamente, tal y como él hacia siempre conmigo.

No voy a negar que me ha sentado que se vaya así como una patada en el estomago, la sorpresa de su escapada sin decir ni adiós me ha dolido en lo más hondo de mi ser.

Sus amigos, esos que han estado trabajando toda la puta vida junto a él, para que ahora se le pierda injustamente, lo estarán pasando mal, muy mal, Marquitos, estoy seguro de que a la cara no seria capaz de decir estas cosas, pero amparándome en el teclado, soy capaz de decir que siento inmensamente por lo que estás pasando en la actualidad, se nos ha ido un amigo, ya sabes, si soy amigo tuyo, Joaquín también lo es. Me lo dijo él.

Además como te conozco muy bien, y sé que eres un gran amigo de tus amigos, me imagino que tu corazón estará destrozado, sobre todo recordando lo injusta que es la vida, para hacerle esto cuando justo hace una mierda de tiempo que estaba disfrutando de su merecidísima jubilación. Pero nos debe quedar siempre su sonrisa perenne, sus ganas de vivir y todo lo positivo que tenia, que mejor que tú no creo que haya nadie que lo sepa.

Y sobre todo, debe quedarnos siempre la esperanza de que haya algo que premie lo que hayas hecho en esta vida. Nuestra ignorancia nos puede estar haciendo sufrir, cuando a lo mejor, deberíamos estar alegres por dejar este mundo, que muy a pesar nuestro, no es siempre lo suficiente agradable como para llorar por perderlo.

No quiero olvidarme, ni mucho menos de todas esas personas, colaboradoras durante mucho tiempo con Joaquín y que seguro que también estarán pasando unos momentos muy tristes. Concha, Fernando, Pilar (gracias por darnos todas las mañanas los buenos días), levantad esos ánimos, pensad en la suerte de haber tenido tanto tiempo a vuestro lado a una gran persona, y seguid por ese camino.

Mi apoyo para vosotros y para sus hijas, que no las conozco, pero que solo deben pensar que ellas han tenido la suerte de tener un padre que muchos desearían haber tenido.

En cuanto a ti, Joaquín, sólo espero que exista ese Dios justo del que tanto se habla y te haya llevado lo más cercano posible a la felicidad eterna.

Hasta luego, amigo.

Comentarios

  1. Gracias por tus palabras Paco. El puto teclado ese del ordenador te hace grande. Un abrazo enorme,

    Marco.

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